Comunicación turística emocional

Publicado por Invattur el 31 mayo 2019


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La comunicación está, desde hace unos años, ante un escenario tan complejo que ha sido necesario redefinir estrategias y mensajes. Los nuevos contenidos y formatos, los canales o los diferentes soportes, así como el público objetivo son nuevos elementos que han complicado el diagrama básico de la comunicación.

Los medios tradicionales, y durante décadas hegemónicos, han sido la radio, la televisión y la prensa escrita. La inmediatez estaba en la radio, seguida de la televisión, algo más lenta por el tratamiento de las imágenes, y finalmente la prensa escrita con una demora de un día como mínimo, pero mucho más influyente en la mente del receptor, porque anuncios o mensajes quedaban en la memoria del receptor. Estos eran los canales, diferentes y complementarios y que han convivido históricamente en paz. En los tres casos la publicidad, con mayor o menor acierto, era la tradicional.

Pero con la aparición de internet el mundo cambia, los medios ya no son lo que eran y, en este contexto, las redes sociales como Twitter, Facebook, Instagram, Pinterest, Linkedin o Youtube han puesto patas arriba el mundo de la comunicación. Hoy es un mundo interconectado con el valor añadido de la interacción gracias, sobre todo, al auge de los dispositivos móviles.

Y en este contexto, la publicidad se transforma en programática, la que elige al público teniendo en cuenta datos como la edad, el género o la posición social. Es la forma inteligente de hacer publicidad y se diferencia de la difusión online tradicional en que lo trascendental no es el anuncio en sí mismo, sino cuándo emitirlo y a quien dirigirlo.

Ya no esperamos recibir noticias o ver anuncios, vamos en su busca. Con cualquier información la primera reacción es acudir a la red y ver qué pasa. Por eso, ahora lo importante no es el hecho dar información pura y dura, sino saber contarla: el storytelling o el arte de contar historias para llegar a quien queremos llegar.

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Hoy es imprescindible que el mensaje tenga un enfoque emocional claro, diferente y, sobre todo, novedoso. El turista o potencial turista, a priori, tiene en su mente una imagen predeterminada del lugar que quiere visitar y también tiene sentimientos hacia el mismo. Y en este contexto, el turista se convierte en un receptor de la comunicación turística emocional pero siempre programada.

Por eso, no se trata tanto de promocionar destinos sino productos y, sobre todo, sentimientos. No me enseñes más postales, el spot de Turisme Comunitat Valenciana #MediterraneoEnVivo y su campaña en redes es un claro ejemplo de la comunicación turística emocional. El destino pasa a un segundo plano y el producto se convierten en protagonista, consiguiendo llegar con cada uno de los spots a su público objetivo.

La Comunitat Valenciana no ha sido la única que en materia turística le ha dado a la publicidad el toque emocional. Otros destinos como Canarias con su Latitud de vida o Galicia con Tienes que vivirla también se centraron en las personas. Igualmente lo han hecho plataformas de gestión turística como Booking.com con Despierta tu curiosidad, o el #weaccept de Airbnb, y también hoteles como NH con su campaña Experiencias que despiertan emociones o Meliá Hoteles con El viaje eres tú.

Por ello, en este mundo de tendencias cambiantes, la conclusión es que comunicar o publicitar no es fácil, es difícil, muy difícil, sobre todo si quieres llegar al corazón. Pero cuando se llega la recompensa es inmensa.

FotoMaica

Maica Botella Navarro

Comunicación Invat·tur

 

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